Kril antártico: la cinta transportadora de carbono del océano Austral

Alrededor del continente antártico, el océano Austral juega un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático. Es uno de los sumideros oceánicos regionales más grandes para el CO2 atmosférico, en parte gracias al kril antártico: un crustáceo diminuto que ocupa un lugar central en la red trófica del ecosistema antártico.

Los cardúmenes de kril se alimentan de las algas que capturan carbono cerca de la superficie del agua, luego nadan a mayores profundidades y eliminan sus desechos cargados de carbono en el fondo del océano. De esta forma, actúan como una cinta transportadora gigante, trasladando constantemente el carbono de la superficie hacia el fondo marino. Los cardúmenes de kril pueden estar constituidos por billones de ejemplares, y el carbono que almacenan en la profundidad del océano equivale a las emisiones anuales de carbono de 35 millones de autos.

Lamentablemente, el kril y las especies que dependen de este enfrentan una creciente amenaza, tanto a causa del cambio climático como de la pesca industrial localizada.