Protección para la Antártida Oriental

Impulso continuo para resguardar las aguas vitales del Océano Austral

Protection for East Antarctica
© Doug Allan/NSF

Protección para la Antártida Oriental

En las aguas de la Antártida Oriental, las áreas de MacRobertson, Drygalski y D’Urville Sea-Mertz cubren casi un millón de kilómetros cuadrados. Juntas, conforman la propuesta actual para crear un sistema de áreas marinas protegidas (AMP) para ser considerado por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). The Pew Charitable Trusts respalda el establecimiento de reservas marinas de no pesca porque existe evidencia de que estas ayudan a fortalecer el ecosistema y a restablecer la biodiversidad. Además, las reservas marinas pueden impulsar la resiliencia climática. Específicamente, las reservas de no pesca pueden ayudar a los océanos y al planeta a adaptarse a seis impactos clave del cambio climático: acidificación de los océanos, aumento del nivel del mar, mayor intensidad de las tormentas, cambios en la distribución de las especies y reducción de la productividad biológica y disponibilidad de oxígeno.

Recomendaciones

En 2017, la CCRVMA debe adoptar AMP permanentes para las regiones de MacRobertson, Drygalski y D’Urville Sea-Mertz. La Comisión debe indicar claramente qué áreas están completamente protegidas contra la pesca. En particular, debe:

  • Designar las depresiones de la plataforma en cada una de las tres AMP como zonas de no pesca para resguardar los hábitats del área de la plataforma.
  • Designar toda el AMP de D’Urville Sea-Mertz como zona de no pesca para proteger los sitios de cría y alimentación de los pingüinos Adelia y emperador. En los últimos años, algunas colonias de pingüinos Adelia del área han sufrido una significativa mortalidad de crías.
  • Crear un AMP de no pesca en el área de D’Urville Sea-Mertz que, además de brindar protección para las colonias de pingüinos Adelia en peligro, satisfaga adecuadamente los objetivos críticos de conservación para resguardar los siguientes:
    • Redes tróficas y lugares de alimentación para otras aves y mamíferos marinos.
    • La biodiversidad asociada a los cañones y barreras de hielo.
    • Ecosistemas marinos vulnerables (VME, por sus siglas en inglés), tanto conocidos como desconocidos.
    • Áreas de cría y desove de importantes especies forrajeras antárticas, como el lepisma antártico (silverfish).
  • Designar en los próximos años AMP anteriormente propuestas en las áreas de Gunnerus, Enderby, Bahía Prydz y Wilkes para garantizar la protección total de la Antártida Oriental.
  • Incrementar las protecciones de no pesca dentro del sistema representativo de AMP de la Antártida Oriental a medida que surgen datos e información nuevos acerca de las amenazas y los riesgos para estos ecosistemas, incluido el descubrimiento de nuevos ecosistemas marinos vulnerables.