La experiencia de toda una vida genera una visión para océanos sanos y una pesca sustentable

La experiencia de toda una vida genera una visión para océanos sanos y una pesca sustentable
© The Pew Charitable Trusts

Capitán de embarcación de pesca Aaron Longton del puerto de Orford, Oregón, con un bacalao largo. Él comprende el valor de tomar pasos proactivos para proteger las pesquerías antes de que surjan los problemas.

Aaron Lonton ha sido pescador desde que tenía la edad para sujetar una caña de pescar. Mientras crecía en el pueblo rural de Roseburg del sur de Oregón -donde la cacería y la pesca eran y todavía son una forma de vida-  aprendió que los bosques sin impactar y las quebradas proveían la mejor oportunidad de pesca para el salmón y la trucha. Hoy en día, como se gana la vida del mar, él puede valorar el trabajo que se ha realizado en Oregón para restaurar las corridas de salmón, desde donde desovan los peces en las quebradas y ríos hasta donde maduran los adultos en el mar para ser capturados por pesquerías comerciales y recreativas.

“Estamos gastando muchos recursos y tiempo restaurando las quebradas y ese trabajo es importante”, dijo. “¿Pero no hubiese sido grandioso evitar el daño mucho antes en el proceso?”

Hoy Lonton es un pescador comercial basado en el puerto de Orford, Oregón. El reconoce la importancia de la protección de hábitat para que los peces puedan encontrar abrigo y comida, crecer y reproducirse -aunque esto equivalga a cerrar ciertas áreas de pesca ahora para poder asegurar que la pesquería se mantenga y sea una forma viable de ganarse la vida en generaciones futuras. Es por esto que él cree que estamos a tiempo para fortalecer la ley que gobierna el manejo de las pesquerías marinas de los E.U., conocida como la Ley Magnuson-Stevens para requerir a los oficiales federales hacer más para proteger el hábitat que ya está bajo los embates del clima cambiante.

“Necesitamos crear resiliencia en el ecosistema, especialmente ante los retos irreversibles tales cómo el calentamiento del mar y la acidificación del océano.”

A borde de su embarcación de pesca de 32 pies, el Golden Eye, Lonton y su tripulación pescan todo el año en búsqueda de salmón, atún albacora, halibut, bacalao negro, pez piedra y bacalao largo. Él también ejerce como presidente del panel del Equipo de Recursos Oceánicos del Puerto de Orford, una organización sin fines de lucro comprometida con la pesca sustentable que promueve la diversidad biológica. Lonton apoyó al Consejo de Pesca del Pacífico durante la decisión destacada de este año para prohibir la pesca de peces de carnada hasta que el consejo analizara los efectos sobre toda la red alimentaria (o red trófica), incluyendo a las especies depredadoras de valor comercial como el salmón.

“Vamos a hacer las cosas preventivamente y bien, y la Ley Magnuson-Stevens provee un marco de referencia para que eso ocurra”, dijo.

Pero no todos los consejos regionales tienen esa visión, por lo que es importante para el Congreso de los E.U. asegurar que los límites basados en la ciencia para las especies de carnada tomen en cuenta el rol de estas especies como fuente de alimento para los depredadores, incluyendo al salmón.

Longton se ha opuesto activamente a los esfuerzos de debilitar los requisitos legales que existen para unos límites de captura basados en ciencia y unos itinerarios firmes para la recuperación de especies que han mermado. Este hombre de campo de toda una vida, cuyo ingreso depende de una pesquería sustentable durante los próximos años, es una de las voces pidiendo que se fortalezca la ley.

La Ley Magnuson-Stevens se acerca a su aniversario número 40 y podría beneficiarse de una actualización. Ya es tiempo de un nuevo enfoque en el manejo de pesquerías. Conozca más en www.pewtrusts.org/healthyoceans.