La necesidad de reducir los desperdicios impulsa la innovación en pesquerías de la costa oeste

La necesidad de reducir los desperdicios impulsa la innovación en pesquerías de la costa oeste
© The Pew Charitable Trusts

Sara Skamser de Newport, Oregón, trabaja con pescadores y científicos para el diseño y la construcción de redes de pesca especializada que capturan las especies que los pescadores buscan pero dejan las demás en el agua donde deben permanecer.

A fines de la década de los ‘90, el colapso de la pesquería de peces de fondo, que incluyó a más de 90 especies que habitan en el fondo del mar, trastocó la economía de las comunidades a lo largo de la costa del Océano Pacífico y llevó al gobierno federal a declarar un desastre pesquero en el año 2000. Sin embargo, la rápida disminución en el número de peces de fondo creó nuevas oportunidades para una emprendedora con un producto que ayuda a reducir los desechos de los peces que son capturados accidentalmente.

Sara Skamser diseña y construye redes de pesca especializadas en Foulweather Trawl, el negocio del cual es dueña junto a su esposo, John un pescador comercial retirado en Newport, Oregón. Skamser trabaja con pescadores y científicos para diseñar redes con dos propósitos: capturar las especies que son el objetivo principal de los pescadores y dejar los demás en el agua donde pertenecen. “La sustentabilidad es el nombre del juego”, nos dijo durante una visita a su negocio.

Las redes de Skamser han provisto una herramienta importante para reducir las capturas no deseadas (comúnmente conocida como pesca incidental) lo cual también  ayuda a que los pescadores se puedan mantener activos en su negocio. En respuesta a la declaración federal del desastre en la pesquería, los administradores pesqueros de la región impusieron severas restricciones con el propósito de recuperar las poblaciones de peces. Estas incluían cuotas para la pesca incidental, por tanto los pescadores que capturaban demasiados peces que no eran objetivo -tales como el pez roca de ojo amarillo o el de mancha oscura- arriesgaban perder el acceso a los lugares de pesca, al menos temporeramente. Si el pescador quería mantenerse activo, dijo Skamser, “ellos tenían que ser más cautelosos y tenían que comenzar a trabajar juntos”. Skamser, una nativa de Wisconsin que llegó a las costas de Oregón en los años ‘70 buscando empleo como soldadora, encontró que tenía una habilidad para conectar con los pescadores comerciales.

Trabajando directamente con pescadores y aprovechando los conocimientos de estos sobre el comportamiento de los peces, ella y John comenzaron a diseñar ‘excluidores’ de redes. En su tienda del puerto de Newport, Skamser nos señaló una red de colores que incluye dos compartimientos: una sección inferior que forma un embudo que atrapa a las merluzas del Pacífico que son especies más valiosas y una sección superior que tiene una ‘ventana’ que le permite a las especies mas fuertes, como el salmón, salir sin problemas. Skamser dijo que los pescadores se han adaptado y gradualmente han llegado a apreciar esta tecnología.

“Ha sido un proceso de aprendizaje para los chicos –pescadores- y que aceptaran cambiar su forma de pensar”, dijo. “Pero ellos quieren tener peces en el océano. En los años ‘90 se dieron cuenta de que no estaban consiguiendo los peces y que el recurso que ellos necesitaban no estaba disponible”.

Reducir la pesca incidental no solo conserva el recurso para los pescadores y las comunidades costeras a largo plazo, sino que también puede pagar grandes dividendos en la actualidad. En el 2013, los científicos con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) estimaron que el descarte de peces por restricciones de tamaños o especies le costó a los pescadores $427 millones en pérdidas anuales a nivel nacional.

La pesca indiscriminada que resulta en altos niveles de pesca incidental aumenta la presión a las especies al borde de ser exterminadas lo cual retrasa su recuperación. Es por esto que hace falta fortalecer la política dirigida a reducir los desechos como una meta central de la Ley de Conservación y Manejo de Pesquerías Magnuson-Stevens la cual rige la  pesca en los océanos de los E.U. El Congreso de los E.U. reautoriza la ley periódicamente y debe hacerlo durante el año 2016 y está considerando hacer revisiones a su contenido.  

Como puede dar fe Skamser, muchos pescadores se han enfrentado al reto de reducir la pesca incidental y llevar a cabo una pesca de forma más eficiente. “Lo reconocen como un problema propio, no sólo del gobierno”, dijo ella. “Foulweather Trawl no va a solucionar el problema de la pesca incidental. Nosotros solo estamos tratando de construir una mejor ratonera. Los pescadores tienen que estar involucrados.”

La Ley Magnuson-Stevens se acerca a su aniversario número 40 y  podría beneficiarse de una actualización. Ya es tiempo de un nuevo enfoque en el manejo de pesquerías. Conozca más en www.pewtrusts.org/healthyoceans.