Revelando los secretos de la Poza del Diablo

Revelando los secretos de la Poza del Diablo
Will Heyman

Un mero pintarroja en etapa juvenil capturado en la Poza del Diablo, en las afueras de Carolina del Sur, evidencia que esta especie en peligro crítico de extinción aún se reproduce exitosamente en el Atlántico Sur de los E.U.

En las aguas oscuras y fuertes corrientes en las afueras de Carolina del Sur se encuentra un lugar misterioso conocido por los locales como la Poza del Diablo. Se ubica a cientos de pies bajo la superficie donde la plataforma continental cae abruptamente y cañones profundos conforman el fondo del mar.

Nueva evidencia sugiere lo que muchos suponían: la Poza del Diablo es un lugar de reproducción clave para las especies marinas. El lugar, que también es conocido como la Poza de Georgetown porque se encuentra 55 millas afuera de la ciudad de ese nombre, ha sido un área de pesca preferida ya que frecuentemente se hacían grandes capturas. En este punto la plataforma continental se asoma cuatro millas hacia la corriente del Golfo en forma de codo y el fondo rocoso forma una ciudad sumergida en donde los animales pueden resguardarse. La ‘poza’ como tal se encuentra en el medio de este territorio submarino intrincado.

Durante los pasados dos años, pescadores y científicos han formado un equipo para estudiar la Poza del Diablo. Ellos encontraron que el área sirve como un importante hábitat para el desove de varios meros de gran tamaño incluyendo al mero pintarroja y el mero negro al igual que otros depredadores tope. Lo más importante es que este grupo de colaboradores documentaron actividad de desove de varias especies, incluyendo el abadejo y el mero negro. Al proteger los lugares donde desovan los peces se puede ayudar a recuperar las especies cuyas poblaciones han disminuido.

En agosto de 2015, el Consejo de Administración Pesquera del Atlántico Sur, que establece reglamentos de pesca en las aguas federales desde Carolina del Norte hasta la costa Este de Florida, realizó reuniones públicas, incluyendo dos en Carolina del Sur, para recibir insumo sobre la propuesta de proteger hasta 15 millas cuadradas en la Poza de Georgetown al igual que otras áreas de desove de peces a lo largo de la costa del este. La propuesta solicita que se detenga la pesca de fondo en estos lugares, aunque se permitiría la pesca en la superficie.

Es crítico proteger los hábitats esenciales para manejar los recursos marinos exitosamente. El Congreso de los E.U. tiene la oportunidad de hacerlo al revisar y fortalecer la ley primordial que gobierna los peces oceánicos de los E.U. La ley Magnuson-Stevens sobre la Conservación y Manejo de Pesquerías debe enfatizar la importancia de examinar la multiplicidad de factores que afectan a los peces, incluyendo dónde viven, dónde se resguardan y desovan, qué comen y qué especies se los comen a ellos, entre otros. Debemos usar todo nuestro conocimiento y la tecnología más reciente para mejorar el manejo de los recursos oceánicos con un enfoque más amplio.

La ley Magnuson-Stevens se acerca a su aniversario número 40 y podría beneficiarse con una actualización. Es tiempo de un nuevo enfoque hacia el manejo pesquero. Conozca más en www.pewtrusts.org/healthyoceans.