Las hierbas marinas proporcionan vida a los peces y a la economía de las comunidades costeras

El Congreso de los E.U. debería actualizar la ley Magnuson-Stevens para proteger mejor a esta pieza clave de los ecosistemas marinos

Las hierbas marinas proporcionan vida a los peces y a la economía de las comunidades costeras
© NOAA

Un lenguado nada a través de una pradera de hierbas marinas en la Bahía de Narragansett, Rhode Island. Un acre de hierbas marinas puede albergar hasta 40,000 peces y 50 millones de invertebrados pequeños. Este hábitat requiere de mejor protección bajo la ley Magnuson-Stevens.

Los nautas que viajan a lo largo de las áreas costeras en el este de los Estados Unidos eventualmente encontrarán hojas de hierbas marinas justo bajo la superficie. Para la vida marina, la hierba marina es un gran beneficio.

Las hierbas marinas son un tipo de pasto sumergido que produce flores con hojas, raíces y venas que distribuyen los nutrientes y el agua a través de la planta. Las hierbas marinas, a diferencia de las algas, proveen comida y refugio a miles de especies. Por ejemplo, los pequeños organismos que viven en o alrededor de las hierbas marinas son comida para muchas especies de interés comercial y recreacional, incluyendo a los lenguados, el robalo rayado, el pez azul, la pescadilla, el tautog, el spot, la corvina y el ronco rojo.

El museo nacional de historia natural del Instituto Smithsonian ha reportado que en un acre de hierbas marinas se pueden encontrar hasta 40,000 peces y hasta 50 millones de invertebrados pequeños. Las hierbas marinas también ayudan a estabilizar el fondo del mar, limpian el agua circundante y remueven el dióxido de carbón de la atmósfera.

Pero esta flora está muriendo en grandes tractos del mundo. La contaminación industrial, las escorrentías, el calentamiento del agua y la introducción de especies invasivas son algunos de los factores que contribuyen a la pérdida de 1.5% de las praderas de hierbas marinas a nivel mundial anualmente. Esto es equivalente a perder cada 60 minutos la cantidad de hierbas marinas que cubrirían dos campos de fútbol. Esto amenaza no solamente a la vida marina que depende de las hierba marinas pero también a las economías de las comunidades costeras que dependen de la pesca comercial y recreacional.

El Congreso de los E.U. puede ayudar

El Congreso de los E.U. tiene la oportunidad de mejorar la protección para todos los hábitats marinos cuando reautorice la ley principal que gobierna la pesca marina en los E.U., conocida como la ley Magnuson-Stevens.

En los E.U. las hierbas marinas proliferan en áreas llanas que usualmente se encuentran cerca de las costas, en las aguas que son administradas por el gobierno del estado o territorio. Sin embargo, los científicos aseguran que la condición de las plantas afecta al ecosistema marino más allá, incluyendo a las poblaciones de peces en las aguas lejanas de la costa donde ocurren las pesquerías que están bajo administración de las agencias federales. Esta es una de las razones por la cual el Servicio de Pesquerías de la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica (Pesquerías de NOAA) recomienda minimizar los daños a los hábitats importantes tales como las hierbas marinas. El Congreso de los E.U. podría ayudar en esto mediante el fortalecimiento de la ley Magnuson-Stevens para que requiera que los proyectos subvencionados o autorizados por las agencias federales, tal como los dragados, a que sigan las recomendaciones de Pesquerías de NOAA.

Las organizaciones locales trabajan para revertir esta pérdida

Por suerte algunas organizaciones y agencias locales están tomando acciones para ayudar a salvar esta flora crítica. En la Bahía de Chesapeake y las costas de Florida, existen programas de restauración de hierbas marinas que han reducido y hasta han revertido algunas de las pérdidas de este hábitat. Las jurisdicciones están logrando esto al restringir las descargas de nutrientes, lo cual puede desencadenar el florecimiento de algas que interrumpen la penetración de la luz solar. Además, han modernizado las plantas de tratamiento de aguas usadas para minimizar la contaminación que llega al mar. También se han realizado siembras de hierbas marinas en lugares donde estas habían mermado.

El Congreso de los E.U. tiene una oportunidad idónea para establecer la protección hacia los lugares que los peces necesitan para crecer, comer y reproducirse, especialmente ahora que trabaja para renovar la ley nacional de pesquerías a nivel federal. La ley Magnuson-Stevens cumplió 40 años en abril y puede beneficiarse de una actualización. Ya es tiempo de un nuevo enfoque en el manejo de las pesquerías. Para más información, visite pewtrusts.org/healthyoceans.

Peter Baker dirige los esfuerzos de conservación marina en Nueva Inglaterra para The Pew Charitable Trusts.